El origen del Hurlingham Club

A fines del siglo XIX había muy pocas oportunidades en Buenos Aires para la práctica de deportes.

La institucionalización de las actividades deportivas en nuestro país comenzó con el auge del comercio internacional, la construcción de los ferrocarriles de mano de los ingleses y el creciente número de británicos que llegaban a las costas del Río de la Plata. 

Fue en ésa época que se fundaron aquí los primeros clubes sociales y deportivos, clubes que imitaron a las exitosas instituciones existentes en Inglaterra con los deportes que se practicaban allí: cricket, football (futbol), rugby, polo, golf, bat fives, raquets, tennis (tenis), bowls (bochas de césped), shooting (tiro), hípica, caza de zorros (a caballo) y carreras de caballos, entre otros.   

John Ravenscroft, un inglés que estaba poblando la estancia "Tres Cueros" en Puán, tuvo la idea de reunir a los súbditos británicos que vivían en nuestro país, para que dentro de un solo establecimiento tengan la posibilidad de encontrarse socialmente y practicar todos los deportes posibles sin distinción.  Se le ocurrió modelar el club sobre el ya existente y muy respetado "Hurlingham Club" de Londres.  Un club que fue fundado allí en 1869 y que era el órgano rector del polo en todo el mundo.

En 1888, John Ravenscroft logró reunir el apoyo financiero necesario. Además de poner dinero de su propio bolsillo, recibió aportes de John y Walter Dawson Campbell, Hugh Scott Robson, David Methven y al poco tiempo de los dos John Drysdale.  El 6 de octubre de 1888, se reunieron en Asamblea Constitutoria: John Campbell, John Drysdale, John Ravenscroft, John Drysdale (sobrino), Hugh Scott Robson, B.W. Gardom, David Methven y como Suplentes: Edward Casey, Alexander Hume y David Bankier quienes redactaron los Estatutos de la "Sociedad Anónima Hurlingham Club", los que fueron presentados al gobierno para su aprobación. 

El 22 de noviembre de 1888 el Presidente de la Nación, Dr. Miguel Juárez Celman, firmó y aprobó los Estatutos.

La intención original de John Ravenscroft era la de ubicar el club en la zona de Belgrano, pero se enteraron los dueños de las propiedades en esa zona y los precios subieron fuera de toda posibilidad.  Intentó luego en Flores, Chacarita de los Colegiales, Villa Devoto y también en Vicente López.  Finalmente el Sr. Hill, Gerente General del mencionado Ferrocarril Pacífico (hoy UGOFE S.A. - Línea San Martín) prometió su apoyo.  El Sr. Hill era un entusiasta jugador de cricket y su empresa, que era de capitales británicos, estaba interesada en el proyecto de nuevo club.  Quizás éste haya sido el argumento de mayor peso cuando finalmente se decidió ubicar el club en un campo remoto y de difícil acceso, pero que estaba justo al lado de dónde pasaba las nuevas vías del Ferrocarril Pacífico.

El lugar elegido era un campo desolado y despoblado.  No existían automóviles ni rutas, ni calles.  Sólo unas pocas sendas o caminos de tierra.  La manera más confiable de llegar al Club era montado a caballo. 

El trabajo de construcción del Club comenzó rápidamente. 

La estación Hurlingham no existía.  En los primeros años, los socios que querían viajar en el Ferrocarril Pacífico se paraban al costado de la vía y hacían señales al maquinista del primer tren que pasaba y, si bien no era reglamentario, los maquinistas con la anuencia de los gerentes, frenaban los trenes en ese lugar para subir a los pasajeros.  

La contratación de William Lacey fue instrumental para el Club (y lo que luego sería el pueblo de Hurlingham).   Este profesional de cricket inglés, que había vivido un tiempo en Canadá, tenía sólo 28 años cuando llegó al Club.  Se lo conocía como "El mago de Hurlingham".  Fué artífice, constructor, instigador de mejoras, gerente y deportista.  Amigo de todo el mundo, en las buenas y en las malas, fue consultado a menudo por toda la población radicando en las cercanías.  También solía hacer de "médico" improvisado en la emergencia y, con la ayuda de su Señora, hasta "partero".  Su energía, entusiasmo y poder de organización eran legendarios.  William Lacey encarnó el verdadero espíritu de Hurlingham.   Excelente jugador de polo y cricket, fue además padre del legendario Luis Lacey, el primer 10 de hándicap en polo de la Argentina.

El 6 de enero de 1890 se jugó el primer partido de cricket en Hurlingham. 

Hacia fines de 1889 se presentó una carta al Ferrocarril peticionando la instalación de una estación cerca del Club.  Como resultado, en 1890 se habilitó la estación Hurlingham con un solo servicio por día a Palermo.

El primer torneo de golf se jugó el 26 de junio de 1892.

En octubre 1893 se jugó el primer partido de lo que sería el Campeonato Abierto de Polo más antiguo del mundo. 

El nuevo "Club House" con los dormitorios fue inaugurado en 1894.

En 1910 el Club suspendió definitivamente las carreras de caballos cuando el Gobierno Nacional promulgó la ley que prohibía las carreras de caballos en días de semana.

El Club House fue ampliado y modificado en 1931.

Es interesante notar que, igual que los clubes en Inglaterra, el Hurlingham Club, en sus primeros años, fue un ámbito reservado casi exclusivamente para caballeros, las damas eran apenas toleradas.

En el restaurant era costumbre que todos los hombres solos, los que no estaban acompañados por una dama, se sentaran en una mesa grande comunitaria llamada "Bachelors's table" (Mesa de solteros). 

Era tradición de que todo socio debía siempre comportarse como un caballero, y los códigos de vestimenta eran muy estrictos.  No se podía ingresar en el comedor sin saco ni corbata (aún en verano).

Desde los primeros momentos se hicieron frecuentes Kermeses en el Club para reunir fondos para caridad.  Durante la guerra, se recolectó para todo tipo de causas a favor de los Aliados, también para el envío de comida a los prisioneros de guerra ingleses y para la Cruz Roja. 

Los tiempos cambian, y el Club progresa.  Las competencias de caza (con escopeta) de perdiz, patos  y "snipe" en los bajos de Hurlingham, y de palomas cerca de la cancha actual de cricket, dieron paso a otros deportes a medida que se fue ocupando el terreno. La cancha de golf de 9 hoyos fue construida y luego ampliada a 18 hoyos, la pista de carreras de caballos fue reemplazada por las canchas de polo y cricket.  Se dejó de jugar rugby. El "fox hunt" o caza de zorro (en la variante practicada aquí, sin zorro), que era una cabalgata a campo travieso, sorteando o saltando todos los obstáculos naturales, terminó.  El Pabellón, de ser palco de carreras, fue convertido en vestuario de caballeros.  Las actuales canchas de tennis Nº 1, 2 y 3 fueron convertidas de pasto a polvo de ladrillo.  Se eliminó la cancha de "Bowls" (ya nadie jugaba) para construir encima las canchas de tennis Nº 10 y 11 .  Se abrió la antigua pileta de natación.Se construyó la nueva pileta a nivel donde antes se practicaba cricket en los "nets".  Se eliminaron las habitaciones de hombres y los departamentos en el Pabellón y se los convirtió en gimnasio, sala de masajes y sala de relax para los jóvenes.  Se abandonaron las canchas de "bat fives" y la cancha de squash al aire libre y en su lugar se construyó un depósito, el bar y la parrilla para la pileta.  Se convirtió la cancha de racquets primero en cancha de paleta y luego en lugar cubierto de juego y patinaje para chicos. 

Los tiempos económicos cambiaron.  La comunidad inglesa, fundadores originales del Club, se fue achicando.  (Las guerras de 1914-1918 y 1939-1944 no ayudaron. muchos de los voluntarios Anglo-Argentinos que fueron a las guerras no regresaron).  La nacionalidad y la etnia de los socios cambió gradualmente a través de los años.  De ser un club exclusivamente de ingleses, imperceptiblemente pasó a ser primero club de "Anglo Argentinos", y luego a club de "Tradición Inglesa". 

Indudablemente, el Hurlingham Club es uno de los más prestigiosos, más lindos y más completos clubes que existen para la práctica de deportes.  Pero lo más importante, el Hurlingham Club de hoy sigue la tradición de ser, como hace 120 años, un club de amigos donde se privilegia la amistad, la caballerosidad, la ética y el "Fair Play".


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